Se caracteriza por ser un gran humanista por principios, con una arraigada vocación para la enseñanza y la transmisión de conocimientos. Educador nato, en las aulas universitarias y en las salas de cirugía, ha contribuido en la formación de varias generaciones de médicos y de especialistas en cirugía general. Todos sus alumnos lo recuerdan con orgullo y admiración. Ocupa un lugar privilegiado en nuestra sociedad quirúrgica por sus aportes en la enseñanza de las residencias de cirugías del país.
Presidente distinguido del Colegio Dominicano de Cirujanos en el periodo 1984/1986.